Leer juntos
El cuento hace casi todo el trabajo. Esto es lo poco que queda:
- Dejad que el sonido mande: los «clin, clin» y los «¡PORFIS!» se leen en voz alta y, si apetece, se gritan un poquito.
- Si vuestro peque interrumpe, dejadle: interrumpir un cuento es habitarlo.
- No expliquéis la lección. Si la historia funcionó, la lección ya viajó sola.
- Releer no es repetir: la quinta vez es otra historia, porque quien escucha ya sabe cuándo llega lo bueno.
- Al terminar, una pregunta cualquiera vale más que un resumen. La favorita de Kay: «¿wow… o vale la pena?».
